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lunes, 12 de octubre de 2009

EN SANTIAGO DE CHILE MARCHAN MILES POR LA CAUSA MAPUCHE: “Nuestra lucha es antiautoritaria y anticapitalista.”

12 de octubre, nada que celebrar


Cinco mil personas, mapuche y chilenos, marcharon por las calles de Santiago desde Plaza Italia hasta el Cerro Huelén el 12 de octubre, para demandar los derechos profundos del pueblo-nación mapuche y denunciar la violencia estatal que impera en territorio ancestral, en el sur del país.

Manuel Calfiu es dirigente de la organización Meli Witran Mapu, una de las principales agrupaciones mapuche y principal convocante a la caminata de protesta.

Manuel señala que mediante la numerosa marcha, “Manifestamos nuestro repudio a 500 años de la invasión española al Cono Sur. También expresamos nuestro repudio al bicentenario que va a cumplir pronto el Estado chileno. Para nosotros han sido 200 años de discriminación, de racismo, de despejo, tanto en nuestros derechos políticos, como territoriales. Estamos descontentos con la militarización que se da en el sur del país, en nuestro territorio mapuche, y especialmente condenamos el asesinato vil y despiadado por parte de carabineros de Chile contra nuestros hermanos por reivindicar nuestros derechos como pueblo-nación mapuche. La discriminación es parte de la ignorancia: conociéndonos mejor entre nosotros vamos a construir una relación mejor entre los pobres.”

A mediados de septiembre el gobierno chileno ratificó el Convenio Internacional 169 sobre los derechos indígenas…
“Pensamos que el Convenio 169 nos daría un mejor estatus como pueblo. Estuvo 18 años parado en el Congreso Nacional, lo que constituye una falta de respeto profunda. Ahora, cuando se aprobó, demoró un año en entrar en vigencia, durante el cual fue asesinado otro hermano por la espalda: Jaime Mendoza Collío. Por un lado nos dan analgésicos prometiendo leyes que se supone nos ofrecerán un mejor vivir, y por otro, continúan con la política del garrote.”

¿Les satisface la firma del Convenio por parte del Estado?“La aplicación del Convenio 169 la miramos con cierta disconformidad y desconfianza. Las medidas legales que formalmente está adoptando el Estado chileno para los mapuche sólo son fruto de las movilizaciones y el sufrimiento de nuestro pueblo. Nacen por el asesinato de hermanos en comunidades del sur del país. Y no nos dan las garantías de que se van a respetar nuestros derechos. A los mapuche no se nos reconoce siquiera que somos un pueblo distinto al chileno. La Constitución Política es discriminatoria y racista.”

¿Han cambiado las cosas para los mapuche con los gobiernos de la Concertación?“Para nosotros la dictadura no ha terminado. La represión contra nuestro pueblo sigue tal cual. Tenemos ocho hermanos asesinados durante los gobiernos de la Concertación, y existen cuarenta prisioneros políticos mapuche.”

¿Cómo evalúas la solidaridad de los miles de chilenos que se han congregado en esta marcha?“Nosotros estamos contentos y agradecidos con la cooperación de los hermanos chilenos concientes. Nosotros no tenemos mayores diferencias con los chilenos pobres. Nuestra lucha es contra el Estado chileno, no contra los pobres y los trabajadores.”

¿Qué papel juega el capitalismo en la lucha antigua que llevan adelante?“El capitalismo es el principal responsable del sufrimiento de nuestros niños, ancianos y mujeres. Los carabineros reprimen a solicitud de los latifundistas en el sur, y a petición de los políticos de turno que hay en las distintas gobernaciones. El capital es el instigador del divisionismo en el movimiento social en el país. Los recursos naturales, para el capital, son una presa que tratarán de conseguir a través de cualquier medio. Nuestra forma de vida es una opción ante la forma impositiva de organizar las cosas del capital. Nuestra lucha es antiautoritaria y anticapitalista.”

“LA FUTURA SOCIEDAD POST CAPITALISTA SERÁ INEXORABLEMENTE CON LOS PUEBLOS ORIGINARIOS.”

Para la periodista Paulina Acevedo del Observatorio Ciudadano “Las políticas del gobierno para el pueblo mapuche han fracasado. No han dado respuesta a las necesidades más urgentes de los pueblos originarios. Es cínica y mentirosa, porque, por un lado, habla de diálogo, pero, por otra, el Convenio 169 que entró en plena vigencia el 15 de septiembre de 2009, ha sido inconsulto. Aquí el gobierno no habla de Estados pluriculturales o plurinacionales.”

¿Se trata de una simple formalidad?“Mientras por una lado, el gobierno muy publicitadamente procura adoptar algunas iniciativas a favor del pueblo mapuche, por otro, sostiene altísimos niveles de criminalización contra los originarios y sus legítimas demandas. Sólo en el último tiempo ya hay tres niños heridos por perdigones y balines de acero. En territorio mapuche, actualmente, los latifundistas están fabricando trincheras para, según ellos, “defender su ganado”; pero en la realidad son ocupadas por la policía para disparar con armas de grueso calibre contra los mapuche. No existe proporcionalidad alguna entre la violencia estatal y los medios de resistencia del pueblo mapuche. Estamos frente a un verdadero terrorismo de Estado. Ello sin contar con la corrupción de la gubernamental Corporación Nacional de Desarrollo Indígena, Conadi.”

Pero también en la marcha multitudinaria estuvieron presentes migrantes, como Raúl Paiva, miembro del Comité de Refugiados Peruanos en Chile quien argumentó la presencia de su organización, señalando que “Nosotros entendemos que los pueblos no tienen fronteras. Los de arriba nos pretenden dividir permanentemente. Los problemas del pueblo chileno son también nuestros problemas. Por eso buscamos siempre la alianza contra quienes nos explotan.”

Asimismo, los trabajadores vitorearon por la causa mapuche a lo largo de la Alameda. Álvaro Lartia, delegado del Sindicato N° 1 de Profesores de La Florida, y miembro del empeño político Estrategia Libertaria, enfatizó que “El conflicto que genera el actual modelo de dominación no solamente castiga a los trabajadores. Con los mapuche compartimos un mismo escenario, y nos une la lucha contra las desigualdades sociales.”

Por su parte, Tamara Vidaurrázaga del Colectivo Feministas Tramando opinó que “Las feministas consideramos que es violento lo que ocurre con las comunidades mapuche, con sus hombres y sus mujeres. La violencia tiene que ver con que no tengas casa, con la discriminación, con que las mujeres mapuche sean llevadas a los tribunales y no puedan defenderse en su lengua.”

Carlos Ruiz es miembro del Consejo Ejecutivo del Movimiento de los Pueblos y los Trabajadores, MPT, y en la Federación político-social cumple una función particular en relación a los pueblos originarios y a los mapuche, en particular. Sus palabras son elocuentes cuando afirma que “El capitalismo nació con Colón en América. Allí se provoca la primera gran acumulación de capital, a partir del despojo de nuestras naciones originarias. Los pueblos indígenas siempre han sostenido una organización de la vida de carácter comunitario, basado en la tenencia de la tierra no individualista. Si hoy es preciso destruir el sistema capitalista, hay que aprender de los pueblos originarios. La futura sociedad post capitalista será inexorablemente con los pueblos originarios.”

Andrés Figueroa Cornejo
Octubre 12 de 2009

SALUDO DEL MPT EN EL 12 DE OCTUBRE

TIERRA, TERRITORIO, CULTURA, LIBERTAD

EL MOVIMIENTO DE LOS PUEBLOS
Y LOS TRABAJADORES

SALUDA A LA NACIÓN MAPUCHE
Y PROPONE UN CAMINO DE
ORGANIZACIÓN, UNIDAD Y LUCHA.

http://mpt-chile.blogspot.com

mpt.comunicaciones@gmail.com



Somos una nueva organización unitaria, con carácter federativo. Una alianza política para las transformaciones sociales. El objetivo es que los pueblos instauren una sociedad sin clases, solidaria, igualitaria, libertaria y liberadora.
El poder popular será nuestro eje de construcción, entendido en su sentido amplio de bregar porque los pueblos recuperen el protagonismo de los procesos políticos.

Repudiamos la acción criminal del gobierno, responsable directo del accionar de Carabineros de Chile, que ha practicado el terrorismo de Estado contra las comunidades y organizaciones del pueblo mapuche.
Los responsables directos de este nuevo crimen no son sólo los uniformados, sino también la casta dirigente de la Moneda, que aplica a sangre y fuego el modelo capitalista de despojo contra los pueblos.

El gobierno concertacionista se ha cerrado a cualquier camino de diálogo que lleve a un mínimo de reparación de la deuda histórica que han adquirido el Estado y la sociedad chilena, que han dejado que los grandes poderes nacionales y transnacionales se adueñen de tierras y recursos naturales que pertenecen a las comunidades.

La aplicación de una política estatal genocida ha traído la reapertura de un nivel de conflictividad que incluye la ejecución de crímenes de lesa humanidad no inferiores a los de los tiempos de la conquista española o de la mal llamada “pacificación” que hizo el Ejército chileno. En lo inmediato, las políticas concertacionistas se han vuelto la prolongación de la dictadura que volvió a quitar a las comunidades las tierras que la reforma agraria les había devuelto y que las dividió en propiedad privada para mejor engañar a sus poseedores y concentrarlas en las grandes transnacionales.

Llamamos a la organización de l*s mapuche, mestiz*s y chilen*s, a la unidad de los pueblos y los trabajadores, a extender la protesta, levantando multitudes que defiendan sus derechos, que coordinen un accionar efectivo y colectivo, que presenten nuevas propuestas frente a un sistema opresor, a la vez genocida y autodestructivo. Exijamos la libertad de los prisioneros mapuche, y que se impongan actos de justicia contra los actos impunes de asesinos desalmados enfrentando a manifestantes desarmados. Llamamos al voto nulo activo, denunciando el carácter opresor, corrupto y excluyendo de todas las candidaturas.

En la lucha por sus derechos, el pueblo mapuche no está solo.

domingo, 11 de octubre de 2009

Casi doscientos años de atropellos del Estado chileno contra los mapuche

Por Celso Calfullán
12 de octubre de 2009.





La violencia y los mapuche ¿Quienes son los culpables?

Los periódicos, las radios y la televisión permanentemente están atacando y acusando a los mapuche de violentistas y terroristas, toda esta avalancha de información falsa, busca desprestigiar las movilizaciones y justificar lo injustificable y que tiene que ver claramente con los atropellos en contra de la Nación Mapuche.

¿Como es posible justificar el asesinato de jóvenes mapuche? Como Jaime Mendoza Collio, Matías Catrileo o Alex Lemun, el baleo de niños por carabineros o los juicios fraudulentos en contra de los presos políticos del pueblo mapuche, juicios que avergonzarían hasta las peores dictaduras y por los cuales ha sido condenado el Estado chileno en organismos de derechos humanos de todo el mundo.

Esta claro que nada podemos esperar de los grandes medios de comunicación, que están en manos de la misma clase de los que han usurpado el territorio mapuche, y explotan a los trabajadores chilenos, y desde donde han partido algunas fortunas de este país, son los mismos ladrones que tienen que ocultar no sólo su presente sino también su pasado.

El cerco informativo, el silencio comunicacional que sufren los mapuche hoy, es peor que el tuvo que sufrir la oposición a la dictadura de Pinochet. En este cerco informativo trabajan unidos los concertacionistas y los antiguos pinochetistas.

Un genocidio llamado “Pacificación de la Araucanía”

Históricamente el pueblo mapuche, nunca ha intentado invadir otros territorios, este pueblo originario no ha usurpado la propiedad de otros pueblos, sólo ha tenido que defenderse para que no le siguieran robando, primero contra los ladrones que marchaban detrás de la cruz cristiana, los imperialistas españoles, que finalmente al no conseguir derrotarles militarmente, tuvieron que respetar por lo menos parte del territorio.

Pero los principales ladrones (usurpadores) del territorio mapuche, el Wallmapu, fueron la elite oligárquica y luego burguesa del Estado chileno y argentino. Ellos a traición y sin respetar los límites territoriales acordados con el imperialismo de la corona española, terminaron invadiéndoles el territorio, en lo que eufemísticamente en los libros de historia de Chile, se conoce como “Pacificación de la Araucanía”, que no es más que el asesinato de miles de mapuche, mujeres, niños, ancianos. Este genocidio tenía como único objetivo, apropiarse de las tierras, debemos recordar que estos crímenes ocurrieron hace poco más de cien años y se prolongo por las tres primeras décadas en el siglo XX.

Tras la masacre y la derrota de la resistencia mapuche, el estado chileno instalo al pueblo mapuche en reducciones, y les concedió títulos de mercedes por tierras marginales donde debieron instalarse. Pero el Estado agrego un engaño adicional, los títulos de mercedes no fueron inscritos en el conservador de bienes raíces, con lo cual las tierras no aparecían con propietario mapuche.

Defender la tierra de la destrucción capitalista

Las forestales y las industrias papeleras, destruyen el medio ambiente, contaminan las aguas, envenenan nuestra flora y fauna. La pesca de arrastre, y la contaminación de las costas están destruyendo los peces y mariscos de los que se alimentan los mapuche de la costa (lafkenche), y también los pescadores artesanales chilenos. La concentración de basurales en terrenos de las comunidades mapuche envenenan las napas de aguas subterráneas y empeoran su calidad de vida. La lucha del pueblo mapuche para recuperar un territorio que le permita sobrevivir como Nación es también parte del esfuerzo para salvar a la tierra de una catástrofe medioambiental que está siendo provocada por el capitalismo.

¿Quienes son los violentistas?


El Estado chileno ha aplicado en forma sistemática la violencia contra los mapuche, sea con dictadura o bajo la “democracia”. Bajo la dictadura los Jorge Luchsinger, que hoy aparecen como “victimas”, fueron los que “ayudaron” a detener a dirigentes mapuche, y a dirigentes obreros chilenos, que luego fueron ejecutados por miembros de las fuerzas armadas.

Los “colonos” que instalo el Estado chileno en territorio mapuche, no conformes con la tierra que les habían entregado, asesinaron a unos cuantos mapuche para quitarles la poca tierra que el Estado le había dejado en calidad de “reducciones indígenas”, otra verdad del porte de una Catedral, que también quieren mantener oculta.

Esta gente, sus familias, sus descendientes son los que llaman “violentistas” a los mapuche y les aplican leyes “antiterroristas” y son los que se atreven a decir que “El indio no ha trabajado nunca. El mapuche es un depredador, vive de la naturaleza, no tiene capacidad intelectual, no tiene voluntad, no tiene medios económicos, no tiene insumos, no tienen nada” (Jorge Luchsinger). Esta escoria de la humanidad, que ha vivido del robo, de la usurpación, de la explotación de obreros agrícolas, que confunde “explotación” con trabajo, son los que se atreven a llamar flojos a los mapuche.

Carabineros y la PDI han cometido crímenes contra los mapuche, con sueldo del Estado


El racismo, la crueldad, la violencia y la intolerancia es lo que caracteriza la actuación de los cuerpos policiales del Estado chileno. Estos cuerpos represivos son expertos en montajes, por ejemplo, no se puede hablar de “enfrentamiento” cuando un bando cuenta con boleadoras (ondas) y la policía con modernas ametralladoras. Hasta ahora los únicos muertos en estos falsos enfrentamientos inventados por la policía, son jóvenes mapuche y también es la razón porque ningún mapuche se encuentra involucrado en hechos de sangre relacionado con las recuperaciones de tierras, ya sea contra las forestales o los terratenientes particulares.

Los tribunales de justicia chilenos, son parte del despojo

Los tribunales de justicia históricamente han avalado el robo del territorio mapuche y los jueces son los que le han dado una justificación legal al despojo.

Desde siempre han sido absolutamente parciales y la justicia es un chiste cuando se trata de enjuiciar a un mapuche o recibir sus demandas por la restitución de sus tierras. La sentencia de Patricia Troncoso es el mejor ejemplo de lo que es la justicia en este país aplicada a un activista mapuche. Ella fue condenada a diez años de cárcel, sin pruebas que la inculparan y que incluso si existieran esas pruebas, no se puede condenar a alguien a diez años por incendiar unos pastizales. Estos mismos tribunales de “justicia” han condenado a los torturadores y criminales de la dictadura, confesos de más de un asesinato a cinco años y un día, en cárceles cinco estrellas y en algunos casos a penas remitidas.

Libertad inmediata a todos los presos políticos mapuche

Es necesario parar la represión contra la Nación mapuche, en los últimos años hemos visto como la represión ha recrudecido contra las comunidades Mapuche. Una parte importante del aparato represivo del Estado chileno está concentrado en territorio mapuche, en muchos casos para realizar montajes que impliquen en delitos a alguna de las comunidades y tener la excusa para reprimirlas.

Los hermanos mapuche que hoy están presos en las cárceles chilenas no son delincuentes, los delincuentes están entre los que han usurpado su territorio y no entre los que hoy están luchando por recuperarlo, están entre la elite dominante de este país.

¿Quienes son los delincuentes?
Los verdaderos delincuentes son los que se han apropiado del territorio mapuche, los dueños de las forestales, de la madera, de la celulosa y todos los empresarios que se han apropiado de sus riquezas naturales, la minería, la pesca, las generadoras de electricidad y un largo etcétera, que incluye a los representantes que estos empresarios tienen en el Parlamento, en el Poder Judicial y en los aparatos represivos del Estado chileno.

¿Que deben hacer los mapuche que viven en las ciudades?

La principal tarea hoy debe ser organizarse, para luchar por los derechos como mapuche urbano, contra toda manifestación de racismo y discriminación laboral, o en cualquier otro ámbito, recuperar y resignificar para el siglo XXI la cultura y la lengua mapuchedungun, pero también denunciar las injusticias y la represión, defender la tierra y la naturaleza, apoyar la lucha que están dando nuestros hermanos mapuche en las comunidades del conjunto de la nación mapuche, como parte de la lucha de todos los pueblos contra la explotación y la destrucción que provoca el capitalismo y su lógica del lucro sin medida.

Los pueblos originarios tienen mucho que aportar a un mundo que supere al capitalismo desde sus valores comunitarios y solidarios, de reciprocidad, y de vida sustentable en el respeto a la naturaleza.




La necesaria unidad de los mapuche, los trabajadores y los pobres

El trato que reciben los mapuche, se parece al que recibimos los trabajadores y todos los pobres de este país.

El asesinato de Rodrigo Cisterna (joven trabajador forestal) a manos de carabineros, ya quedo impune, el asesinato de 44 jóvenes conscriptos (todos de familias muy pobres), caso que también quedo en la impunidad.

Los deudores habitacionales de Andha Chile a Luchar (fundamentalmente mujeres), cada vez que se movilizan, son reprimidas con especial brutalidad por carabineros. Los trabajadores subcontratistas del cobre, los trabajadores de Agrosuper y muchos trabajadores que ha estado en huelga saben al igual que los mapuche de la brutalidad de las fuerzas especiales de carabineros.

El pueblo chileno y mapuche, tenemos los mismos enemigos, en el caso de los trabajadores forestales está más que claro, los que los explotan a ellos, son los mismos que han usurpado el territorio mapuche.

Necesitamos unificar nuestras luchas, pero el movimiento obrero y social chileno debe tener especial preocupación de respetar y entender las demandas nacionales de la nación mapuche y no repetir ni siquiera inconscientemente las prácticas de las clases dominantes.

La liberación de la clase trabajadora del yugo capitalista, debe ir acompañado del respeto de los derechos de las naciones originarias. Debemos terminar con la explotación capitalista y también con la opresión de otras nacionalidades, como es el caso de los mapuche y los aymara.

Construir una sociedad socialista democrática, hoy es más urgente que nunca, si queremos terminar con la explotación, el saqueo de los recursos naturales y todas las injusticias.

Celso Calfullán, de Socialismo Revolucionario, organización integrante del Movimiento de los Pueblos y los Trabajadores MPT.